y un reloj acompasa
el ruido de la calle poderosa
y helada.
Un corto silencio y su tic tac
hace que se parezcan.
A lo lejos un campanario
se oye timidamente
desde el barrio bajo
y su abandono.
Un ojo parpadea
una ventana se abre silenciosa
dejando pasar el frio
Que hiela las alas
de las aves que buscan abrigo.
Tic tac la canilla
el reloj que parece gotear
yo que guiño un ojo
al cerrar la ventana
amparando una torcaza....
ya no se escuchan campanas
ni ruidos de la calle al compas........
tic tac
tic tac.

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